En un mundo que cambia vertiginosamente, la educación enfrenta el desafío de dar respuesta a las nuevas necesidades que surgen en la sociedad globalizada, en la que las tecnologías de la comunicación y la información están configurando nuevos escenarios. La educacion está apoyándose cada vez más en las herramientas digitales de producción, transporte y comunicación de contenidos. Esta situación exige a los docentes la adquisición de nuevas competencias, y la adecuación de las tradicionales a las exigencias planteadas.
El perfil del docente desarrollado y perfeccionado por siglos de práctica educativa, cambia radicalmente en los procesos educativos mediados por la tecnologia. El paso de una formación transmisiva de información disciplinar a otra centrada en el alumno, orientada al aprendizaje activo y participativo, lo más cercano posible a situaciones del mundo real, exige a los docentes reforzar sus competencias pedagógicas, desarrollando conductas innovadoras, incorporando nuevas competencias comunicativas no verbales y el dominio de las herramientas tecnológicas digitales, de comunicación, transmisión de contenidos e interacción con sus alumnos, de manera de acompañarlos adecuadamente en sus complejos procesos de adquirir conocimientos.
Mejorar la capacidad de comunicación docente, utilizando sistemas de códigos (representación simbólica) distintos al lenguaje oral, adquiere una importancia creciente. Pero sobre todo modificar el paradigma educativo, con el pasaje de la enseñanza al aprendizaje, desplazando el centro de la actividad formativa al alumno, a su actividad, a su relación entre pares, se vuelve indispensable para enfrentar con éxito los desafíos educativos del presente y el inmediato futuro.
Desde esta perspectiva el docente debe incursionar en el rol del profesor creativo, innovador, recursivo, crítico e investigador para orientar un proceso mediado por las tecnologías y hacer uso de diferentes herramientas tecnológicas útiles al momento de orientar un proceso formativo que no sea sólo manejar herramientas tecnológicas, si no el saberlas usar para llevar a que la misma dinámica de la clase cambie, por una clase colaborativa y no donde el estudiante sólo espera que el profesor exponga sus conocimientos.